sábado, junio 24, 2006

Fudoh (Takashi Miike, 1996)


Basada en el manga ultraviolento de Hitoshi Tanimura, "Fudoh" se basa más en los relevos generacionales y las rencillas intestinas de una banda de yakuzas, que en las guerras de las mismas por controlar el comercio. No es solo eso uno de los principales atractivos de la cinta número 18 del enloquecido y prolífico Takashi Miike: los protagonistas no son sino adolescentes (el hijo del jefe yakuza) y niños de unos diez años que luchan con saña para insuflar de savia nueva al anquilosado estamento mafioso. Entre los adolescentes, se encuentran una hermafrodita capaz de usar su vagina como lanzadora de cerbatanas y un gigante con una fuerza asombrosa. Posee un ritmo envidiable, escenas hiperviolentas que poseen un espíritu cómic irresistible (el ejercito de niños entrenando a golpe de granada y fusiles, los espectaculos de la chica y su cerbatana, el tatuaje que se hace el protagonista con la propia sangre de su hermano decapitado, el veneno que hace que un jefe yakuza, literalmente, se desangre a chorros con presión por la boca) y una dirección correcta que para nada enturbia la acción y un sentido del humor negrísimo como sólo poseen en el lejano oriente. "Fudoh" es lo más parecido a ver un manga en imagen real, y entronca con otras películas de violencia adolescente como "Battle Royale". No hay que tomarsela en serio, simplemente y, como dicen al principio de la película, apaguen las luces y relajense

Emperor Tomato Ketchup (Shuji Terayama, 1971)


Ayer, durante la celebración de la III Fiesta De La Mujer Barbuda, mi amigo Mandy tuvo a bien de recomendarme una extraña película japonesa llamada "Emperor Tomato Ketchup" (1970) de Shuji Terayama. Es una cinta experimental, donde los niños toman el poder de la sociedad quebrantando los elementos establecidos, mostando imágenes extrañas pero cargadas de lirismo. Hay dos versiones de la misma, una de 27 y otra de 72 minutos y, por lo poco que pude ver, promete sensaciones inquietantes: niños desfilando en una playa, vestidos como emperadores en una sala, siendo atacados por adultos enfermizos, un enano decapitando a una gallina que comienza una carrera desquiciada...
Una película que hoy día sería imposible de que saliese a la luz, sin duda.

viernes, junio 23, 2006

Murder-Set-Pieces y el terror de hoy




Nick Palumbo es un joven director con ganas de tocarle las narices a más de uno. Tiene dos películas en su haber, una tercera al caer. Las dos primeras, "Nutbag" y "Murder-Set-Pieces" comparten el mismo esqueleto argumental: un desquiciado dando cuenta de jovencitas. Eso es todo. Lo que hace atractivo a una cinta como "MSP" no es tanto lo que cuenta, sino como. Y lo que cuenta en relación a la época en la que nos encontramos actualmente. La esquizofrenia de lo limpio, el protocolo, lo elegante, lo políticamente correcto, han matado el fin último del cine de terror, que consiste básicamente en revolver tripas, minar ánimos y causar miedo.
Wes Craven fue el que asestó la puñalada al género con la saga Scream. No desdeñándolas (por sí mismas son dos películas con enjundia y una tercera sin chicha ni limoná), la trilogía confirió al genero una marea de películas infladas de starlettes siliconadas sin chicha, asepsia en la planificación de los asesinatos, gore infográfico y una ausencia de imaginación increíbles. Títulos como "Un San Valentín de Muerte", "Se Lo Que Hicisteis El Ultimo Verano" y "Long Time Dead" así atestiguaban un debilitamiento de las raices del género, poniendo de moda el terror de diseño. Ha tenido que ser oriente y sus cuentos de fantasmas los que animen un poco el ambiente, con los remakes de "The Ring" o "Dark Water", aunque sin ahondar en las raíces del puro horror americano y si haciéndose propios parametros narrativos, mitología e idiosincracia de un pueblo que les viene un tanto lejos.
Dos películas irrumpieron en las salas, dos remakes que se tomaban en serio tanto a ellos mismos como a los espectadores. "La Matanza De Texas 2004" y "El Amanecer De Los Muertos" son dos perfectos ejemplos de cómo se debe hacer una película de puro horror sin evitar caer en trasfondos políticos o de mensaje, pero aunando espectáculo de pura evasión. Aunque en "La Matanza..." haya atisbos de fashion horror, el diseño de producción merece todos nuestros elogios, así como las interpretaciones y el despliegue de sadismo mostrado. "El Amanecer De Los Muertos" mira cara a cara a "Dawn Of The Dead" del maestro Romero para insuflar de vida al personaje zombie, entregándonos uno de los prólogos más potentes del cine de terror actual del momento. Asimismo, gente como Eli Roth, con la simpatiquísima y nostálgica "Cabin Fever" y la golosina podrida que es "Hostel", o James Gunn (que ya veíamos en los creditos de "El Amanecer..." en calidad de guionista, cuya película sobre babosas "Slither", donde encontramos el gore como medio para provocar carcajadas más que angustia, ha cosechado buenas críticas en su país natal, son la cabeza pensante de una nueva ola de realizadores que no se quedan en las teenagers de senos bamboleantes, sino que apuntan más a la carne pútrida y olorosa. Desde Francia, Alexander Aja (que cuenta con la electrizante "Alta Tensión") ha realizado el remake de "Las Colinas Tienen Ojos" del ya citado Wes Craven y la saga "Saw" va por buen camino, aunque sobrándole a veces estética de diseño.
Y si ahondamos un poco más dentro de la ponzoña, nos encontramos con una productora underground estadounidense llamada "Toe Tag Pictures" cuyo paquete de películas no son más que intentos de plasmar lo que sería una snuff movie real, con la saga "August Underground". Pocos medios, rodadas en video, muestran simplemente un catálogo de atrocidades vertidas en inocentes, aliñado todo ello con necrofilia ( en "August Underground Mordum" se cepillan el cadaver de una niña en una bañera), vómitos y sexo hardcore.
Retomando el hilo, Nick Palumbo ha querido aunar el toque snuff de cintas como "Hostel" y rodar su particular "Henry, Retrato De Un Asesino". Un joven aleman, de antepasados nazis, fotografía a mujeres, se las folla y luego las mata de diversas maneras. Hay dos personajes que se repiten, el de la ''novia oficial'' y su hermana pequeña. La hermana pequeña sospecha, es más lista que el hambre, y se presentará como la heroína oficial del film. Este es uno de los puntos originales de la película: a este hay que añadirles momentos de imponente carga estética, como cuando a una chica, desnuda y atada bocabajo, le coloca una piel de cerdo en la cara, o cuando el bebé empapado en sangre de su madre se agarra a esta gimoteando, o el gráfico asesinato de una niña de diez años. Aunque no son elementos suficientes para sostener un producto fílmico de calidad, por mucho Argento que tengas de inspiración, y por muchos cameos de Tony Todd ("Candyman") O Gunnar Hansen ("La Matanza De Texas") que intenten aportar algo de ''seriedad''. "Murder-Set-Pieces"carece de historia y lo único apreciable que vemos son ganas de molestar por el morro, haciendo alusiones antisemitas, racistas y misóginas. Que en los tiempos que corren no está nada mal

jueves, junio 22, 2006

Nuevo disco de Code64


Desde Lysekil, Suecia, nos llegan Code64. Desde su website poca información nos dan: hay secciones que aun están en construcción (desde no recuerdo cuando) así que desde aquí solo puedo contaros como suenan y si tienen calidad. Hace un par de años sacaron a la luz "Storm" sacudiendo con temas tan potentes como "Without You" la escena EBM melódica europea. Ahora en 2006 editan "Departure" y creanme si les cuento que han lanzado uno de los mejores discos de synth-future pop del año. La voz es potentísima, las melodías rotundas y cristalinas, sin desdeñar furia en temas como el single del año " Leaving Earth", electro en forma de videojuego añejo en "Go64", medios tiempos evocadores en "Guardian" o rompepistas brutales como "Airborn". La producción es excelsa: todo el álbum confiere sensación de volumen y alcanza unos niveles que dificilmente podrán ser superados este año en lo que al genero se refiere. Si no los conocían y son aficionados al synthpop más bailable, consigan sus dos álbumes. No os arrepentiréis