martes, agosto 01, 2006

Jacko en el viejo continente


Despues de situar su residencia en Arabia Saudita (qué lejos te has ido, hijo), más concretamente en el Reino de Bahrein al ser absuelto de los cargos por pederastia, Jacko quiere comprarse otro apartamento de estos pequeñitos que tanto le gustan a él, esta vez en un país de la vieja Europa. Según parece, sacará nuevo disco el próximo año, al que le seguirá una gira mundial. Jacko ha visitado, por el momento, Irlanda y Francia. ¿Le tocará el turno después a España? ¿Vendrá a Sevilla? ¿Lo veremos pasear por el puente de Triana, por las noches, en pantalón corto?

Eminem está triste...qué tendrá Eminem


Eminem no da pie con bola. Después del estrepitoso fracaso (comercial, se entiende, que a este las críticas se la deben sudar un poco) que supuso su último trabajo "The Eminem Show", el rapero blanco nuclear se ha divorciado ¡¡por segunda vez!! de su novia de la adolescencia Kim Mathers. Recordemos que una de sus mejores canciones, "'97 Bonnie & Clyde" aquella en la que el alter ego de Eminem, Slim Shady, mataba a su mujer y la metía en el maletero de su coche, abandonando el cuerpo en el bosque (se escuchaba hasta la simulación de como arrastraba el cuerpo) estaba dedicada a Kim. Cosas del amor, porque si no, no se entiende que esta muchacha volviese con alguien que le desea la muerte, ni que el muchacho vuelva con alguien a quien quiere estrangular. Aparte de todo esto, su compañero en la formación D12, Proof, fue tiroteado, acabando con su vida. Ante tal panorama, Eminem, lejos de abrazar sectas como Tom Cruise, o entrar a formar parte de los alucinados "I´m From Barcelona" o "The Kelly Family", le está dando a los antidepresivos, según ha declarado su portavoz Dennis Denehy. Mejor que este año se hubiese quedado dormido. O algo...

sábado, junio 24, 2006

Fudoh (Takashi Miike, 1996)


Basada en el manga ultraviolento de Hitoshi Tanimura, "Fudoh" se basa más en los relevos generacionales y las rencillas intestinas de una banda de yakuzas, que en las guerras de las mismas por controlar el comercio. No es solo eso uno de los principales atractivos de la cinta número 18 del enloquecido y prolífico Takashi Miike: los protagonistas no son sino adolescentes (el hijo del jefe yakuza) y niños de unos diez años que luchan con saña para insuflar de savia nueva al anquilosado estamento mafioso. Entre los adolescentes, se encuentran una hermafrodita capaz de usar su vagina como lanzadora de cerbatanas y un gigante con una fuerza asombrosa. Posee un ritmo envidiable, escenas hiperviolentas que poseen un espíritu cómic irresistible (el ejercito de niños entrenando a golpe de granada y fusiles, los espectaculos de la chica y su cerbatana, el tatuaje que se hace el protagonista con la propia sangre de su hermano decapitado, el veneno que hace que un jefe yakuza, literalmente, se desangre a chorros con presión por la boca) y una dirección correcta que para nada enturbia la acción y un sentido del humor negrísimo como sólo poseen en el lejano oriente. "Fudoh" es lo más parecido a ver un manga en imagen real, y entronca con otras películas de violencia adolescente como "Battle Royale". No hay que tomarsela en serio, simplemente y, como dicen al principio de la película, apaguen las luces y relajense

Emperor Tomato Ketchup (Shuji Terayama, 1971)


Ayer, durante la celebración de la III Fiesta De La Mujer Barbuda, mi amigo Mandy tuvo a bien de recomendarme una extraña película japonesa llamada "Emperor Tomato Ketchup" (1970) de Shuji Terayama. Es una cinta experimental, donde los niños toman el poder de la sociedad quebrantando los elementos establecidos, mostando imágenes extrañas pero cargadas de lirismo. Hay dos versiones de la misma, una de 27 y otra de 72 minutos y, por lo poco que pude ver, promete sensaciones inquietantes: niños desfilando en una playa, vestidos como emperadores en una sala, siendo atacados por adultos enfermizos, un enano decapitando a una gallina que comienza una carrera desquiciada...
Una película que hoy día sería imposible de que saliese a la luz, sin duda.

viernes, junio 23, 2006

Murder-Set-Pieces y el terror de hoy




Nick Palumbo es un joven director con ganas de tocarle las narices a más de uno. Tiene dos películas en su haber, una tercera al caer. Las dos primeras, "Nutbag" y "Murder-Set-Pieces" comparten el mismo esqueleto argumental: un desquiciado dando cuenta de jovencitas. Eso es todo. Lo que hace atractivo a una cinta como "MSP" no es tanto lo que cuenta, sino como. Y lo que cuenta en relación a la época en la que nos encontramos actualmente. La esquizofrenia de lo limpio, el protocolo, lo elegante, lo políticamente correcto, han matado el fin último del cine de terror, que consiste básicamente en revolver tripas, minar ánimos y causar miedo.
Wes Craven fue el que asestó la puñalada al género con la saga Scream. No desdeñándolas (por sí mismas son dos películas con enjundia y una tercera sin chicha ni limoná), la trilogía confirió al genero una marea de películas infladas de starlettes siliconadas sin chicha, asepsia en la planificación de los asesinatos, gore infográfico y una ausencia de imaginación increíbles. Títulos como "Un San Valentín de Muerte", "Se Lo Que Hicisteis El Ultimo Verano" y "Long Time Dead" así atestiguaban un debilitamiento de las raices del género, poniendo de moda el terror de diseño. Ha tenido que ser oriente y sus cuentos de fantasmas los que animen un poco el ambiente, con los remakes de "The Ring" o "Dark Water", aunque sin ahondar en las raíces del puro horror americano y si haciéndose propios parametros narrativos, mitología e idiosincracia de un pueblo que les viene un tanto lejos.
Dos películas irrumpieron en las salas, dos remakes que se tomaban en serio tanto a ellos mismos como a los espectadores. "La Matanza De Texas 2004" y "El Amanecer De Los Muertos" son dos perfectos ejemplos de cómo se debe hacer una película de puro horror sin evitar caer en trasfondos políticos o de mensaje, pero aunando espectáculo de pura evasión. Aunque en "La Matanza..." haya atisbos de fashion horror, el diseño de producción merece todos nuestros elogios, así como las interpretaciones y el despliegue de sadismo mostrado. "El Amanecer De Los Muertos" mira cara a cara a "Dawn Of The Dead" del maestro Romero para insuflar de vida al personaje zombie, entregándonos uno de los prólogos más potentes del cine de terror actual del momento. Asimismo, gente como Eli Roth, con la simpatiquísima y nostálgica "Cabin Fever" y la golosina podrida que es "Hostel", o James Gunn (que ya veíamos en los creditos de "El Amanecer..." en calidad de guionista, cuya película sobre babosas "Slither", donde encontramos el gore como medio para provocar carcajadas más que angustia, ha cosechado buenas críticas en su país natal, son la cabeza pensante de una nueva ola de realizadores que no se quedan en las teenagers de senos bamboleantes, sino que apuntan más a la carne pútrida y olorosa. Desde Francia, Alexander Aja (que cuenta con la electrizante "Alta Tensión") ha realizado el remake de "Las Colinas Tienen Ojos" del ya citado Wes Craven y la saga "Saw" va por buen camino, aunque sobrándole a veces estética de diseño.
Y si ahondamos un poco más dentro de la ponzoña, nos encontramos con una productora underground estadounidense llamada "Toe Tag Pictures" cuyo paquete de películas no son más que intentos de plasmar lo que sería una snuff movie real, con la saga "August Underground". Pocos medios, rodadas en video, muestran simplemente un catálogo de atrocidades vertidas en inocentes, aliñado todo ello con necrofilia ( en "August Underground Mordum" se cepillan el cadaver de una niña en una bañera), vómitos y sexo hardcore.
Retomando el hilo, Nick Palumbo ha querido aunar el toque snuff de cintas como "Hostel" y rodar su particular "Henry, Retrato De Un Asesino". Un joven aleman, de antepasados nazis, fotografía a mujeres, se las folla y luego las mata de diversas maneras. Hay dos personajes que se repiten, el de la ''novia oficial'' y su hermana pequeña. La hermana pequeña sospecha, es más lista que el hambre, y se presentará como la heroína oficial del film. Este es uno de los puntos originales de la película: a este hay que añadirles momentos de imponente carga estética, como cuando a una chica, desnuda y atada bocabajo, le coloca una piel de cerdo en la cara, o cuando el bebé empapado en sangre de su madre se agarra a esta gimoteando, o el gráfico asesinato de una niña de diez años. Aunque no son elementos suficientes para sostener un producto fílmico de calidad, por mucho Argento que tengas de inspiración, y por muchos cameos de Tony Todd ("Candyman") O Gunnar Hansen ("La Matanza De Texas") que intenten aportar algo de ''seriedad''. "Murder-Set-Pieces"carece de historia y lo único apreciable que vemos son ganas de molestar por el morro, haciendo alusiones antisemitas, racistas y misóginas. Que en los tiempos que corren no está nada mal

jueves, junio 22, 2006

Nuevo disco de Code64


Desde Lysekil, Suecia, nos llegan Code64. Desde su website poca información nos dan: hay secciones que aun están en construcción (desde no recuerdo cuando) así que desde aquí solo puedo contaros como suenan y si tienen calidad. Hace un par de años sacaron a la luz "Storm" sacudiendo con temas tan potentes como "Without You" la escena EBM melódica europea. Ahora en 2006 editan "Departure" y creanme si les cuento que han lanzado uno de los mejores discos de synth-future pop del año. La voz es potentísima, las melodías rotundas y cristalinas, sin desdeñar furia en temas como el single del año " Leaving Earth", electro en forma de videojuego añejo en "Go64", medios tiempos evocadores en "Guardian" o rompepistas brutales como "Airborn". La producción es excelsa: todo el álbum confiere sensación de volumen y alcanza unos niveles que dificilmente podrán ser superados este año en lo que al genero se refiere. Si no los conocían y son aficionados al synthpop más bailable, consigan sus dos álbumes. No os arrepentiréis

miércoles, mayo 03, 2006

Car crashes & other sad stories


"Había solo una persona en el Buick y no exactamente dentro. Se encontraba a tres cuartas más allá del parabrisas. Había una bonita luna..."

Robert Switzer, Head-on, 1953

Mell Kilpatrick era fotógrafo en South California durante las décadas de los 40 y 50, justo en la eclosión de la llegada de la tecnología y los coches. Se obsesionó con plasmar los devastadores efectos de tal boom: sus retratos quedan vívidos y extrañamente congelados. Acero, cristal y asfalto se conjuran para componer una desencantada postal en el que la felicidad absoluta del que se sabe millonario quedaba truncada en una milésima de segundo debido a otro incauto, una palmera que momentos antes no estaba, o un tímido perro abandonado que se cruzaba. Juega a veces de manera cruel con metaforas que se sienten evidentes, como ese coche que cruza un panel que reza "It´s LUCKY when you live in America". No sólo sirve para estatizar dicho infortunio, sino para servir de fiel reflejo de la sociedad: la estoicidad de la policía, la curiosa mirada de un niño a través de la ventanilla...
TASCHEN editaba una compilación de su obra, a la que también se le añaden fotografías de asesinatos y suicidios. Más negro que el cine negro. Pero tan real que produce extrañeza, no dejándonos de preguntar si realmente no nos encontramos ante un fotograma rescatado de la época dorada del género.

martes, abril 11, 2006

Spandau Ballet


Thank you for coming home/I´m sorry that the chairs are all worn/I left them here I could have sworn/These are my salad day/Slowly being eating away/Just another play for today/Oh, but I´m proud of you, but I´m proud of you/There´s nothing left to make me feel small/Luck has left me standing so tall/Gold/Always believe in your soul/You´ve got the power to know/You´re indestructable/Always believe in

South Pop 2006: Sábado "Preséntame a David"



Y llego el día grande, ese en el que todos los aficionados al buen indie pop podríamos saciar nuestra sed de buenas canciones de la mano del esperadísimo cabeza de cartel The Wedding Present. Aunque antes, más de una sorpresa nos cayó como agua de...abril.
Le Futur Pompiste se han leído la cartilla del estilo Stereolab demasiadas veces. Teclados repetitivos, estribillos lisergicos y melodías evanescentes se repetían de tal manera que dejaron por evidenciar una alarmante falta de personalidad. Con unos Stereolab tenemos bastante todos. Jason Molina, el hombre detrás del proyecto folk Songs:Ohia, regalo al personal su repertorio mas crudo y descarnado, tan solo parapetado detrás de su guitarra acústica. Hay quien afirma que se marcó uno de los mejores shows del festival, pero a uno le vence el cansancio y la edad y, a la tercera arremetida plañidera, me reserve para el siguiente y, esperado, concierto, el de Sébastien Schuller. Si en disco se le va un poco la mano con la melancolía de postal, en directo, cuya banda alcanzaba los seis miembros, se revela como un perfecto proyector de imagenes crecientes en los que se dan la mano ecos a Radiohead o Sigur Ròs. Máxima intensidad y emoción que dieron paso a lo que todos esperabamos, los grandes The Wedding Present. Tras el parón (tremendamente creativo, sí) que supuso Cinerama, los de David Gedge presentaron un disco musculoso e inesperado, una de las mejores obras del pasado año, "Take Fountain" con temas que ya pasan a englosar el grupo de sus mejores obras, como "Interstate 5" o "I`m From Further North Than You". Y como ya se sabe, no pueden dar un concierto malo. Todo urgencia, melodía que se ocultaba tras los rasgueos impetuosos y recien hechos de Gedge, nos regalaron además dos interpretaciones impecables de "Kennedy" y "Brassneck". ¿Que todas las canciones son iguales? ¿Que son inmovilistas? ¿Y qué? The Wedding Present sólo entiende de pasión adolescente, sin medias tintas. Y que nunca crezcan, por favor.

lunes, abril 10, 2006

South Pop 2006: Viernes "De corazón, Dominique"



Cayéndose del cartel Tender Forever nos encontramos con Corazón, un dúo madrileño que recoge la esencia de Vainica Doble para dar a luz una serie de canciones que sirven de estampa a los temores de la adolescencia. Con homenaje a Mina y una esplendida interpretación de su delicada "María Del Mar" dividió a los asistentes, entre los que huían espantados por la cantidad de azucar y melosidad vertida, y los que nos quedábamos con medias lagrimas en los ojos. 12Twelve se fueron del post-rock y ahora abrazan el free-jazz. Batería, guitarra, contrabajo y saxofón más teclados. Les pasa como a Experiençe, te lo dicen todo a la primera de cambio y acaban en el tedio. Estructuras irrompibles, improsivación y una actitud un tanto chulesca acabó desvirtuando su aparente intocabilidad en el panorama musical español. The Rosebuds, el trío de Carolina del Norte, se metieron a todo el mundo en el bolsillo con su pop enérgico, fresco y descargado de ínfulas, directo y breve. Era su primer concierto en Europa, presentando canciones de sus dos discos. "Boxcar" y "Back To Boston", entre lo más recordado, con esos guiños a The Kinks o Yo La Tengo. De esos shows que te dejan con una sonrisa en la boca. ¿Qué más se puede añadir a una crónica de Dominique A que no se haya dicho ya antes? animal de la nueva chançon que construye sus épicas y dolientes nanas él solito en escena, gracias a los multiefectos, con el aliciente añadido de que venía presentando "L´Horizon", un inmenso trabajo que contiene cortes tan enormes como el homónimo "L'Horizon", con esas capas y capas y capas de guitarras que tanto agradecimos los shoegazers, "Dans un Camion", con esa innata capacidad para simplificarte el corazón en un abrir y cerrar de melodía, o "La Pleureuse", que sonó como bis. No faltaron, por descontado, ni "Antonia" ni "Pour la Peau". Un gran cierre para una jornada de emociones a flor de piel.

South Pop 2006: Jueves "Los dieciocho de Matt"


Sobre las ocho abrieron Margo, una bella chica francesa, tímida como todas las francesas, o no, cantando sobre bases electrónicas bonitas y amables, deudoras de Lali Puna y St Etienne. Breve y bailable. Matt Elliot acabó regalando el mejor concierto del festival a horas tan tempranas, con su compañero Chris Cole al chelo. Canciones de taberna, de piratas desangelados, de coros brumosos que aparecían verbigracia de la tecnología, con la voz de Elliot grabada sobre sí, ensimismada a veces, exultante en otras. Remataron con dieciocho minutos de éxtasis electrónico ruidista, con ecos a su añorado proyecto The Third Eye Foundation. Impecable. Experiençe siguen en sus trece de ensañarse con el rock de tintes salvajes, apenas acompañado con algún que otro apunte electrónico. Si bien puede decirse que clavan cada una de sus arengas políticas y rabiosas, por otro lado no podemos más que añorar un poco más de movilidad y riesgo. Profesionalidad tecnica pero previsible y un tanto derivativa. Tarwater acabó sumiendome en un profundo letargo del que casi no salgo, con ese aire germánico tan profundo y esa tecnología fría, aspera y monotona. Hasta la mañana siguiente.

jueves, abril 06, 2006

Presentación South Pop: Troy Von Balthazar


No sé si habéis tenido la oportunidad de ver la maravillosa "Napoleon Dynamite". En ella, una serie de personajes extravagantes y sin duda extraídos de la más natural de las vidas de cada uno, se delimitaba vagamente y sin dar demasiadas explicaciones la virtual y endeble línea que separa lo normal de lo que no lo es. Situaciones imposibles, paisajes casi lunares que adornan hechos cotidianos que desolan y a la par arrancan la carcajada siempre tierna y complice. En estos terminos podríamos calificar el show que se marcó ayer el estadounidense, nacido en la isla de Hawai, Troy Von Balthazar. Ayudado de una guitarra, un casiotone y pedalera de efectos, fue deslizando brevemente cada una de sus canciones que 'o bien las amas, o bien las odias', como bien se refirió él mismo en un momento. Loops de guitarras sobre las que insertaba ruido, melodías afectadas, grabadora en ristre, movimientos espasmódicos, y comentarios jocosos sobre la familia, su vida, el sexo. Imagínense a un Patrick Wolf punk, que se entretiene filtreando con el indie-pop, el ritmo samba de un piano barato, el folk, las distorsiones vocales y la filigrana de dormitorio. Invitó a su amiga francesa a cantar, echó de la sala a unos cuantos debido a su, en definitiva, espectaculo no apto para todos los públicos, revisitó "Ain't No Sunshine'' de Bill Withers y casi se parte el cuello dando volteretas. Haciendo, en realidad, lo que le daba la gana.

Presentación South Pop: The Secret Society


Ayer miércoles en la sala Fun Club de Sevilla tuvo lugar la fiesta presentación de la segunda edición del South Pop Festival, que comienza hoy mismo en el Teatro Alameda de esta misma ciudad.
La sesión especial la conformaban dos conciertos dispares entre sí, pero con la emoción desbordante como eje principal. The Secret Society, osea, Pepo Márquez, miembro de Garzón, a las voces y a la guitarra y Andrés Perruca, ex-Niño Gusano, ex-Tachenko, a la batería, demostraron como poner la piel de gallina con sobriedad y elegancia, regalando melodías ariscas y desengañadas, construyendo canciones abruptas que cambiaban de ritmo a las primeras de cambio, evidenciando una conexión entre los miembros, una compenetración de las que pocas veces se ven. A veces una caja de ritmo, otras veces acercandose al post-rock, o al slowcore, alargando temas de cariz anticlimático, dejándonos con ganas de más.

miércoles, abril 05, 2006

Romantic Balloons


¿Con la iglesia hemos topado? En absoluto. A pesar de que ciertos sectores lo engloben como una 'Christian Band' al uso y que Ronnie Martin, o lo que es lo mismo, Joy Electric, se considere cristiano practicante, lo único realmente tácito y verdadero es que lleva más de una decada regalándonos discos de ''sólo voz y sintetizador'' como a él le gusta calificarlos. Once discos, más un surtido variado de singles y eps repletos de sonidos burbujeantes, de bleeps, buuuzs, clicks y demás onomatopeyas espaciales con las que construye canciones melódicas, ligeras y pegadizas, siempre echando mano de cacharrería antigua.
Acaba de editar un mini-álbum conceptual, "Montgolfier and the Romantic Ballons" con el que quiere rendir homenaje a los creadores del globo aerostático. Consta de dos partes bien diferenciadas: la historia propiamente dicha (cinco cortes que oscilan entre la melodía naif de "The Romantic Balloons", la válvula gaseosa"The Fifht Point of The Compass" la lastimera (y breve) "You Forget", el acercamiento a tierras y maneras islandesas en "At Last, An Atlas"y la bailable "The Brass Stopped Before The Second Moving". La segunda parte se compone de remezclas de tres temas contenidos en su último larga duración "The Ministry of Archers" de la mano de Freezepop, Travelogue y Goodnight Star. Y un regalo, la inédita "Octuplet Down", electro festivo y saltarín para terminar el EP con una grata sonrisa. Esperamos ansiosos su inminente nuevo álbum

Etiquetas para la soledad


Owen Asworth
tiene veintiocho años, como yo, y estudia cine, como yo. Yo estudié producción. pero él seguro que estudia algo más romántico, como el guión, o incluso el atrezzo, porque eso de fijarse en lo que llevan puesto ella o él es muy de detallista, ¿no? Y los románticos son detallitas. El joven Asworth, que de seguro pasa(ba) mucho tiempo en casa, en su dormitorio, escuchando a The Magnetic Fields y los 6ths, descubrió bajo la cama ese PT1 que le regaló papá noel, y viendo que no había nadie más a su alrededor, se dió cuenta de que estaba muy solo, y que encima sostenía entre las manos un casiotone. Casiotone For The Painfully Alone nacía. Un día, más concretamente del año noventaysiete, se dedico a aporrear su teclado de casijuguete, lo grabó todo en un cuatropistas y, dos años más tarde, el en noventaynueve por si no quieren echar cuentas, el sello de electrónica experimental Tomlab lo miró de frente y le edito "Answering Machine Music" y en el dosmiluno "Pocket Symphonies for Lonesome Subway". Como eran dos disquitos tan cortos, el sello lo ha editado recientemente en uno solo, como ya hicieran nuestros Green Ufos con los dos primeros trabajos de The Russian Futurists. Sonaban a grabación casera, que es lo que eran, sin duda, pero repletas de hermosura sincera y oculta, a la que había que acceder liberados del yugo del prejuicio que emanan esos soniditos infantiles y torpes, esos accesos de percusión saturados, ese modo de encarar el synthpop como si acabaras de comenzar a leer el Micho.En el dosmiltres editaba también de la mano de Tomlab su tercer disco, "Twinkle Echo" que continuaba exprimiendo los (limitados aunque tremendamente efectivos) recursos con que contaba. Sin embargo, cuando aún no nos habíamos olvidado de él, y en nuestras charlas salía a relucir su nombre con el típico ''¿dónde andará?", se alía con más musicos, y por consiguiente, con más instrumentos del tipo flauta, cuerda, guitarras con pedal steel, para facturar "Etiquette", su disco más completo de nombre más breve. Una docena en treinta minutos, de entre las que sobresalen "Scattered Pearls" (¿alguien más añoraba a Figurine?), "Nashville Parthenon" y su guitarra llorona, "New Year´s Kiss", típico CFTPA pero con piano ''de verdad'', o "Young Shields" por la que matarían The Postal Service para su nuevo disco.Pasen y contemplen una merienda entre una señorita y su cocodrilo, adentrense en la singular timidez de Casiotone For The Painfully Alone. Merece la pena sentirse solo si le tenemos a él.

La nueva obrita de Josh Rosue


Josh Rouse, un cantautor bajito y de ojos azules, antes residente de esa ciudad de Tennessee llamada Nashville en la que seguro se hace mucha más música aparte de country, lleva bastante tiempo trayéndonos a casa su particular visión de la musica: un pequeño mueble en el que caben casi todos los sonidos amables del pop acústico y el soul, a veces entroncando con el folk, otras con la americana dulce, pero siempre con la melodía suave y cristalina de por medio. Pues resulta que nuestro Rouse dejó a su mujer, quién sabe cual fue el motivo, despues de parir aquel bonito "Nashville" y se vino a vivir al sur de Europa, a este nuestro país llamado España, a un pueblecito de la costa de bello nombre, Altea. Dió algunos conciertos, arropado por seguidores incondicionales que coreaban cada una de las canciones, y como quién no quiso la cosa le entrevisté, él con gripe y yo con mi nefasto inglés. Me contó que estaba feliz en su pueblecito y que cada día paseaba e iba a comprar el pan, y que le gustaba la gente de España. Ah, y que su ultimo disco iba a ser muy calido e iba a tener influencias brasileñas.A esto que el veinte del reciente finalizado mes de marzo entregó su nuevo retoño llamado "Subtítulo". Y de seguro todos y cada uno de nosotros vamos a entender a la perfección la decena de cortes que la componen: una pequeña parte de su reconfortada recuperación se puede rastrear en las notas, las cuertas, la pedal steel; en los aires bossanova de "Summertime" o "His Majesty Rides" (fuiste sincero, amigo Rouse), las cuerdas veraniegas de "Givin´It Up", el homenaje blanquecino, de pared blanca rural en "Quiet Town", las punzadas delicadas a la acústica de "Jersey Clowns"... Josh ha diseñado treinta y tres minutos para decirle al mundo que es feliz a pesar de tener la mirada azul, y de que se puede y se debe ser feliz, teniendo talento para decir tanto, con tan poco.